A veces, en contadas ocasiones, crees tocar el cielo.
En otras, te das cuenta enseguida que solo fue una ilusión.
Pero, cuando lo tocas de verdad, cuando no es espejismo ni locura transitoria, cuando estás en él y encuentras la forma de permanecer ya no quieres otra cosa.
Y si, encima, sabes que puedes permanecer en él entonces....
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