lunes, 26 de octubre de 2015

Su única singladura

Mirada al frente, impasible, inmutable, solo un objetivo, mirar sin descanso un punto fijo en el horizonte.
A su alrededor todo movimiento, frenesí, imparable ir y venir como si la vida les fuera en ello.

Y les iba, ya lo creo que les iba.

Unos corrian de un lado a otro llevando o trayendo algo, otros subían y bajaban como posesos, otros preparaban con ansía lo que sabían que , tarde o temprano, tendría que llegar, otros limpiaban y frotaban hasta despellejarse las manos.

Y, mientras tanto, él seguía en su sitio, ni un gesto, ni un movimiento.

Una voz gritó : "Hombre al agua" y todas las cabezas se giraron al unísono hacía él, esperando una reacción, una orden de salvamento, algo...pero él continuó igual que estaba, tal y como llevaba varios días, no dijo nada y todos comprendieron que debían continuar con su frenético movimiento o , a continuación, irían a acompañar al pobre desgraciado que apenas un minuto antes había tenido la desfachatez de interrumpir el trabajo cayendose por la borda.

Los que corrían por la cubierta siguieron con sus carreras llevando balas y polvora a las cubiertas o yendo a por serrín a la bodega y los que subían y bajaban por las jarcias comprobando , reparando o plegando y soltando velas lo siguieron haciendo olvidándose inmediatamente del compañero que ya no lo era y los que frotaban y limpiaban volvian hacerlo aunque todo estuviera como recién salido del astillero.

Y así estaban cuando él, el capitán, arqueó las cejas, cogió el catalejo y lo enfocó hacia el punto fijo que llevaba mirando días. Emitió una leve sonrisa y pareció relajarse aunque solo durante unos instantes.
Miró a su tripulación y con el dedo señalando hacia el horizonte gritó : "Ya los tenemos".

Todos sabían lo que eso significaba. Ahora tenían que correr más, subir y bajar más , frotar más porque el capitán cuando veía la presa cerca, cuando olia la sangre perdía la poca humanidad que le quedaba, si es que todavía le quedaba alguna y si veía a alguién parado....la quilla del buque sería , con toda seguridad, lo ultimo que viera en esta vida.

Hora a hora, minuto a minuto iban dando caza a la codiciada presa. Presa que dentro llevaba incalculables tesoros camino de un rey europeo que los esperaba para poder pagar a sus mercenarios que iban degollando, decapitando, cercenando vidas por todo el continente pero eso a nuestro capitán le traía al pairo. No hacía todo eso por el bien de nadie ajeno, ni siquiera por su tripulación. Lo hacía por el mismo, porque necesitaba sentir el triunfo, la sangre del contrario derramada. Vivia por y para eso.

Al alcanzar la distancia de disparo, los cañones empezaron a escupir bolas que , en unas ocasiones , agujereaban velas o astillaban mastiles y , en otras, partían cuerpos en dos o simplemente los aplastaban dejando de ellos poco más que un asqueroso recuerdo.
El intercambio de cañonazos duró poco. El otro buque casi no tenía cañones así que no fue realmente un intercambio, fue un monologo en el que uno atizaba y el otro recibía y cuando estaban lo suficientemente cerca como para plantearse el abordaje cesaron los disparos gruesos y empezaron los de pistolas, arcabuces y artillería ligera.
Estos ya no rasgaban velas ni hacian daño a los mastiles. Estos solo cortaban, partían y astillaban huesos. Dejaban tripas al aire o cabezas destrozadas y alimentaban las ganas de cobrarse piezas de la tripulación.

Y llegó el momento. Se lanzaron gritando como animales, las caras desencajadas de furia sobre unos pobres despojos que ya solo querían que todo acabase lo más rápido posible y que ni fuerzas les quedaban para un mínimo intento de defensa y ahí empezó la verdadera orgía. Se ensañaron todo lo que pudieron. Algunos tuvieron suerte y murieron rápido, otros cayeron por la borda y al ahogarse daban gracias por haberse librado de algo peor y otros, los más desgraciados de todos, sirvieron de diversión a una turba de descerebrados que no habían perdido el norte porque simplemente no lo tenían.

A unos les arrancaron los ojos de las cuencas para ver cuanto duraban sin caerse por la borda. A otros le cortaban partes de su cuerpo solo por el placer de ver que eran capaces de hacer sin ellas. A otros los rociaban con los restos de sus compañeros y los iban ensartando con sus espadas solo por ver como chillaban de dolor y desesperación.

Al llegar la noche no quedaba nadie con vida de la tripulación del barco abordado. Todo lo que tenía algo de valor se habían trasbordado y todos los asaltantes ya habian vuelto al suyo y empezaban a prepararse para una nueva travesía de caza y captura.

Y allí quedo aquel buque, solo, sin nadie que lo gobernara. Al pairo , balanceandose, triste y solitario.
Duró unos meses hasta que una tormenta terminó de destrozar lo poco que le permitía seguir a flote y se hundió.

Había sido su primera singladura.
Y la última.

lunes, 19 de octubre de 2015

Decisiones, nunca sabré si correctas o no, que me llevan al infinito del camino pobremente asfaltado por el que deambulamos todos suplicando migajas de sol, restos de amaneceres y tallos de flores secas que hace muchos años perdieron su color y olor.

Decisiones que , aún perdiendo la posibilidad de algún tenue aroma, dan esperanza de , al seguir siendo libre, alcanzar la auténtica fragancia que solo de tu esencia emana.

Decisiones que duelen, cuesta horrores mantener pero emiten promesas, que no certezas, de un futuro, que por fin, a tu lado tendré.

sábado, 17 de octubre de 2015

En la profunda soledad de la noche esperé tus caricias encontrar.
Las busqué en lo más profundo de mi imaginación,
en los sueños olvidados de tanto recordar
y en los versos no escritos que algún día volverán.

No te vi pero no por ello deje de buscar
y, cuando ya el sueño me vencía y la consciencia perdía
sentí que no era tiempo perdido, ni fracaso , ni decepción.

Habían vuelto las mariposas en mi a morar
y aunque solo por unos instantes fuera
mi vida, vida llena de nuevo , volvía a estar.

lunes, 12 de octubre de 2015

¿Y si el cielo , a tu paso, se abriese iluminando la triste existencia de quién no cree ni en paraísos, ni en milagros?.

No ocurrirá pero, mientras esa verdad constato, imagino, por un instante, la posibilidad de lo imposible, la suavidad de lo intangible y la dulzura de la brisa salada.

No eres ni serás pero ya nadie podrá quitarme esos segundos de zozobra buscada, de vértigo deseado y de un lugar donde yo soy yo y tú no eres tú.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Una nueva ilusión que desaparece, tal como vino, se esfumó sin darme tiempo a reconocer su sabor, su olor, su textura y poder permitirle que rascara un poco la coraza que ya aprieta en demasía.

No podré echarla de menos por no tener momentos que recordar y, aún asi, añoraré la momentánea ilusión del tiempo no llegado, del sitio no encontrado, de lo que en mi imaginación fue y la vida me negó.

Solo toca esperar.

martes, 15 de septiembre de 2015

Si me atreviera , te diría.

Si valor tuviera, te demostraría.

Como no lo tengo, y ni siquiera sé si tenerlo quiero, aquí, en mi refugio, te sueño, te anhelo y el tiempo nos acompaña, no pasa, tampoco se para, solo toma nota de lo que podría ser , de lo que nunca será y de lo que , en un instante fugaz, se hace realidad para luego despertar.



jueves, 10 de septiembre de 2015

No abras los ojos, no mires ni imagines, ni qué hay, ni qué es, solo escucha.

Escucha los sonidos de un corazón que , intentando ser silencioso,
inunda de atropelladas palabras todo lo que te rodea.

Susurros acompasados, suaves, tranquilos, intensos, a veces perturbadores, otras reflejo de la inmensidad de la locura, las más, sinceros, tímidos, casi adolescentes, descubriendo de lo que son capaces solo con dejar fluir el arrebatador sentimiento de lo desconocido, de lo imposible, de lo cercano y de lo que , al alcance de la mano, está.

No sufras amada mía, nunca más estarás sola pues , aún no siendo caballero, no teníendo capa ni armadura siempre tendré para ti lo que más valoro por ser lo único que poseo :

La palabra.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Sube y baja sin parar buscando un sitio donde descansar,
solo un rato, recuperar el aliento y, asi, poder pensar
en lo que viene, lo que se fue y en lo que nunca llegará.

No lo encuentra.

No hay asidero, saliente o simple suelo
en el que , un poco de aire, tomar
y , aunque fuerzas todavía quedan,
el cansancio mella hace y lo blanco , griseando va,
acercandose a un tono cada vez más oscuro
tan cercano a lo opaco que, en ello, es mejor no pensar.

¡Quién pudiera ser dueño de sus tiempos!.
¡Quién, a su antojo, pudiera el espacio modelar!.
Ante tal arrebato de idas y venidas
lo mejor... es dejarse llevar.




lunes, 24 de agosto de 2015

Hoy pensé que no te pensaba.

Recordé el sabor de tus mañanas

y quisé saber donde estabas

pero donde busqué no te hallaba.


Hoy pensé si todo fue un sueño,

si mi imaginación me había jugado una mala pasada

y ni estuviste, ni te esperaba,

ni me buscabas, ni me encontrabas.


Hoy pensé en la forma de saberlo

y descubrí, que por mucho que soñara,

tu no soñabas conmigo,

no estabas, no me esperabas.

lunes, 10 de agosto de 2015

El árbol se doblaba, cada día , un poquito más.

Parecía no poder soportar el paso de los años, las continuas sequías que azotaban el terruño en el que nació, el peso de las ramas muertas que nadie podaba y lastraban su, ya pobre, crecimiento.

Sus escasas hojas verdes competían entre ellas por despuntar pero casi ninguna era capaz de llegar a convertirse en una auténtica muestra de fortaleza y vigor. Mas bien parecían patéticos intentos por disimular una decadencia imparable que, ya, a casi nadie engañaba.

Casi besaba ya el suelo cuando alguien decidió que era hora de cortarlo, arrancar sus raíces y así dejar sitio a otro más joven, más fuerte, más verde, más árbol y mientras la sierra hacía su trabajo no dijo nada, no se quejó, solo esperaba que en el momento de caer alguna de sus, ya viejas, ramas pudieran llegar a rozar el suelo.

Ese suelo en el que yacía su amada, en el que ella también había crecido, despuntado y llenado de hojas verdes, flores blancas y ramas ligeras. Ese suelo en el que había caído y con el que se había fundido para permanecer a su lado.

domingo, 9 de agosto de 2015

Si decirte pudiera todo lo que yo quisiera te hablaría de noches en vela soñando con tu sonrisa, de esa cara linda, redondita y preciosa , de esos hoyuelos que te salen cada vez que ries, de los movimientos de tu falda cuando caminas delante de mi y , yo, con disimulo atrás me quedo para observarlos.

Te hablaría de los sitios donde , juntos, hemos estado sin tu saberlo, de rios y montes, de playas y prados, de piedras y rocas, de todos los poemas que te he escrito, de los que he roto o perdido y de los que he pensado sin llegar jamás a hacerlos realidad.

Te contaría como se puede vivir sin alguien y la vez ser tu compañía constante.


miércoles, 5 de agosto de 2015

Quise volver a los añorados paisajes que , un día, me hicieron rejuvenecer.

Quise recordar los instantes pasados que nunca creí posible olvidar.

Quise ver tu cara, tu sonrisa, tu mirada y no lo conseguí.

Quise ser el que fuí , el que era, que solo por unos instantes pudiera

volver a iluminar el día con solo recordarte, sentir un soplo de ese aire

que entraba frío sin helar y salía caliente sin quemar.

Quise, no pude y me invadió la tristeza mas poco duró

porque solo con quererlo ya estaba reviviendo

esa sensación de vida que tanto bien me hacía.

martes, 4 de agosto de 2015

Ya se había ido cuando, pensandolo de nuevo, se dió media vuelta deshaciendo el camino andado, se acercó a ella, cogió un papel y grabateó un número de teléfono que alargó hacia su mano para que lo cogiera.

Ella no dijo nada, solo esbozó una tímida sonrisa y agarró el papel.

Nunca más supo de ella pero nunca perdió la esperanza de que , cualquier día, sonara el teléfono y volviera a oir su voz.

lunes, 3 de agosto de 2015

No tenía que haberlo dicho - pensó cuando ya se había ido, cuando no tenía remedio y solo quedaba tiempo para lamentaciones.

Si hubiera permanecido callado, mostrando indiferencia ante lo que acontecía se habría ahorrado muchos problemas. Problemas que ahora crecían a su alrededor como forzados por alguien que empujara desde abajo.

No, no tenía que haberlo hecho - se repetía una y otra vez sin descanso, perdiendo el poco tiempo que le quedaba en flagelarse en vez de pensar en la forma de salir adelante o , al menos, de no hundirse del todo en la oscura sensación de lo perdido.

( Fragmento del decimotercer libro empezado y , como todos los demas, nunca finalizado)

sábado, 1 de agosto de 2015

No se hacerlo.

No se vivir callado viendo como te escapas entre mis dedos.

No puedo contener dentro todo lo que me desborda y duele con cada goteo.

No soy capaz de conquistarte y, fuerzas, no tengo para perderte.

Llegué tarde o demasiado pronto o , quizás, no llegué nunca.

No lo sabré y esa ignorancia me consume, las reservas se agotan, y no veo otra salida que la ya empleada en demasiadas ocasiones , la que no funciona pero permite vivir otra vida , la que no es mía, la que pido prestada mientras la verdadera se consume y marchita.