Lloraba continuamente, sin consuelo.
No era dolor. Era simple llanto sin fin.
Lloraba al levantarse.
Lloraba cuando comía y cuando trabajaba.
Lloraba incluso cuando dormía.
Sus lagrimas no tenían fin ni lo buscaba. Se encontraba bien llorando pero no podía soportar el que todo aquel con el que se cruzaba y con voz y cara lastimera le preguntaran por la causa de sus problemas al verlo así. Nadie era capaz de entender que su llanto, sus lagrimas recorriendo su mejillas eran expresión de profunda alegría. Vivía contento y así lo expresaba. Disfrutaba de su deseada soledad.
Si esa era su forma de vivir ¿Por que no le podían dejar en paz con sus supuestas incongruencias, con su llanto desconsolado?. Si él aceptaba la risa como expresión de alegría de los demás ¿Por qué los demás no eran capaces de aceptar su llanto como la suya?.
Cuando , ya por la noche, llegaba a su casa y aprovechaba para llorar todavía con más intensidad era cuando más consciente era de lo equivocada que estaba toda la humanidad riendo en vez de llorar.
martes, 14 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
¡Capitán, no llevamos el rumbo correcto!.
El capitán no respondía. Estaba ensimismado con su mar, con su océano, con el romper de las olas y el surco que dejaban tras de si.
¿El rumbo?.
¡Qué le importaba a él el rumbo!. Solo quería navegar. ¿Por qué establecer un rumbo que aprisionara sus decisiones?. ¿Por qué ajustarse a lo que se suponía se esperaba de el?. El no esperaba nada de si mismo, solo quería mecerse en la inmensidad, que nunca acabara el viaje porque llegar a puerto significaba abandonar, aunque solo fuera temporalmente, su pasión, su razón de vivir.
Miró por ambas bordas.
Reflexionó durante unos instantes y pensó en lanzarse.
No lo hizo pero...... todavía, en las largas noches de vigilia , se pregunta el por qué.
El capitán no respondía. Estaba ensimismado con su mar, con su océano, con el romper de las olas y el surco que dejaban tras de si.
¿El rumbo?.
¡Qué le importaba a él el rumbo!. Solo quería navegar. ¿Por qué establecer un rumbo que aprisionara sus decisiones?. ¿Por qué ajustarse a lo que se suponía se esperaba de el?. El no esperaba nada de si mismo, solo quería mecerse en la inmensidad, que nunca acabara el viaje porque llegar a puerto significaba abandonar, aunque solo fuera temporalmente, su pasión, su razón de vivir.
Miró por ambas bordas.
Reflexionó durante unos instantes y pensó en lanzarse.
No lo hizo pero...... todavía, en las largas noches de vigilia , se pregunta el por qué.
martes, 23 de noviembre de 2010
Mi flor
Lejanos susurros la llamaban
aunque ella siempre los ignoraba.
Lamentos de soledad y melancolía
con insistencia su puerta entreabrían
pero por parecerle falsos aquellos quejidos
de un golpe certero los espantaba.
Mi niña , escúchame, soy yo el que gime,
el que susurra y te llama.
Haz caso a tu desvalido corazón,
deja que la brisa del mio penetre
y te pueda demostrar mi cariño,
mi congoja y mi pasión.
Su puerta sin demora abrió
y el aire puro, brisa de mares,
su cuerpo entero recorrió.
¿Cómo pude esto, antes, no escuchar?.
La rosa, madurar necesitaba
y ya madura, floreció.
aunque ella siempre los ignoraba.
Lamentos de soledad y melancolía
con insistencia su puerta entreabrían
pero por parecerle falsos aquellos quejidos
de un golpe certero los espantaba.
Mi niña , escúchame, soy yo el que gime,
el que susurra y te llama.
Haz caso a tu desvalido corazón,
deja que la brisa del mio penetre
y te pueda demostrar mi cariño,
mi congoja y mi pasión.
Su puerta sin demora abrió
y el aire puro, brisa de mares,
su cuerpo entero recorrió.
¿Cómo pude esto, antes, no escuchar?.
La rosa, madurar necesitaba
y ya madura, floreció.
martes, 16 de noviembre de 2010
Teniendo en cuenta la dirección del viento, el vuelo de las aves y la forma cómo la mosca se ha posado en el plato de mi taza de café creo , y casi con toda seguridad que no me equivoco, que la tierra es redonda.
Ya se que parece absurdo, que no tengo pruebas , ni siquiera argumentos de peso para defender esta teoría pero mi intuición rara vez falla y voy creer ciegamente en ella así que me propongo demostrar esta ridícula teoría y lo voy a hacer de forma que no quepa duda alguna a todos los incrédulos que abundan por este , ahora redondo, mundo.
Trabajaré en pos de la gloria, pero no porque quiera reconocimiento, ni fama, ni riquezas, lo haré por el bien de todos estos pobres humanos que , en su infinita ignorancia, no son capaces de ver más allá de sus narices y siguen creyendo como dogma de fe que lo plano, lo recto es lo correcto y lo haré aunque me cueste la vida. Lo conseguiré o moriré en el intento.
¡Humanos!. La tierra es redonda y os lo demostraré descubriendo América, mal que les pese a los americanos.
Ya se que parece absurdo, que no tengo pruebas , ni siquiera argumentos de peso para defender esta teoría pero mi intuición rara vez falla y voy creer ciegamente en ella así que me propongo demostrar esta ridícula teoría y lo voy a hacer de forma que no quepa duda alguna a todos los incrédulos que abundan por este , ahora redondo, mundo.
Trabajaré en pos de la gloria, pero no porque quiera reconocimiento, ni fama, ni riquezas, lo haré por el bien de todos estos pobres humanos que , en su infinita ignorancia, no son capaces de ver más allá de sus narices y siguen creyendo como dogma de fe que lo plano, lo recto es lo correcto y lo haré aunque me cueste la vida. Lo conseguiré o moriré en el intento.
¡Humanos!. La tierra es redonda y os lo demostraré descubriendo América, mal que les pese a los americanos.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
viernes, 5 de noviembre de 2010
Momentos irrepetibles o repetidos,
gotitas de mañana los sentidos despertando,
instantes que merecen toda una vida,
destellos de anochecer acurrucando
y sin ningún pudor acariciando.
Trocitos de fruta que refrescan, tonifican
y con su jugo la vida van alimentando.
Brisas de aire que recorren y limpian la piel.
El torso desnudo , arriesgando, recibiendo
mostrando y jamás escondiendo.
Toda una vida en un instante
que eternamente se continúa llenando.
Todos los momentos vividos y por vivir
con multiples colores va aumentando
el placer de ir caminando.
gotitas de mañana los sentidos despertando,
instantes que merecen toda una vida,
destellos de anochecer acurrucando
y sin ningún pudor acariciando.
Trocitos de fruta que refrescan, tonifican
y con su jugo la vida van alimentando.
Brisas de aire que recorren y limpian la piel.
El torso desnudo , arriesgando, recibiendo
mostrando y jamás escondiendo.
Toda una vida en un instante
que eternamente se continúa llenando.
Todos los momentos vividos y por vivir
con multiples colores va aumentando
el placer de ir caminando.
jueves, 28 de octubre de 2010
Salté al vacío desesperado y dando por seguro que por muy certero y traumático que fuera el bofetón ni lo notaría porque el dolor tan intenso que tenía amortiguaría cualquier otra rotura o perdida.
Salté y empecé a caer y descubrí que el aire golpeando mi cara mientras me precipitaba era la experiencia más gratificante y tonificadora que había sentido en muchos años y aprendí a disfrutar con el vértigo, con la velocidad y la incertidumbre del final.
Conforme bajaba empecé a dejar de mirar hacia arriba. Ya no miraba el risco en el que estaba antes de dar el salto y el disfrute de la caída se convirtió en mi forma de sobrevivir e incluso me preguntaba como podía haber estado tantos años sin atreverme a lanzarme.
Todo era nuevo, cambiante, acelerado, sin ataduras ni ropa que guardar.
Lo tenía claro. Esa iba a ser mi nueva forma de vida. Precipitarme continuamente, sin final.
Pero no todo era perfecto. La caída me estaba impidiendo disfrutar de aquellas cosas que me encontraba en el camino porque conforme las veía, la rapidez de la caída me las quitaba casi sin poder siquiera rozarlas con los dedos así que fui aprendiendo a frenar, a planear, e incluso, en algunos momentos conseguí casi levitar y permanecer parado unos instantes en medio de la nada.
Y así estaba cuando me crucé con otra alma perdida que , al igual que yo, caía libre, sin mirar atrás. En su caída ya llevaba muchos años y dominaba la técnica. Subía y bajaba a su antojo, se paraba y permanecía el tiempo que le apetecía en aquel lugar que, en ese momento, le hubiera llamado la atención.
Me miró, la miré y me empezó a enseñar todo lo que sabía y aprendí y disfruté y al poco tiempo nos encontramos cayendo al unísono, levitando juntos, subiendo al mismo ritmo. Me enseñó que no existe suelo en el que estrellarse, no hay bofetón final si tu no quieres porque el auténtico final es cuando dejas de caer y te empeñas en agarrarte a algún saliente buscando la seguridad y esa seguridad, una vez encontrada, descubres que es falsa.
La auténtica seguridad es seguir cayendo y disfrutando de la caída porque pierdes el miedo, no tienes que conservar un saliente ni defenderlo de las aves de rapiña como si ese saliente fuera lo único que existe olvidándote del resto del mundo.
Lo que defiendes es el derecho a caer, la libertad del aire golpeando tu cara y el irrenunciable logro de poder elegir, de renunciar a la posesión de una roca para abrazar la posesión de tu propia vida.
Gracias a la princesa de mis sueños encantados.
Salté y empecé a caer y descubrí que el aire golpeando mi cara mientras me precipitaba era la experiencia más gratificante y tonificadora que había sentido en muchos años y aprendí a disfrutar con el vértigo, con la velocidad y la incertidumbre del final.
Conforme bajaba empecé a dejar de mirar hacia arriba. Ya no miraba el risco en el que estaba antes de dar el salto y el disfrute de la caída se convirtió en mi forma de sobrevivir e incluso me preguntaba como podía haber estado tantos años sin atreverme a lanzarme.
Todo era nuevo, cambiante, acelerado, sin ataduras ni ropa que guardar.
Lo tenía claro. Esa iba a ser mi nueva forma de vida. Precipitarme continuamente, sin final.
Pero no todo era perfecto. La caída me estaba impidiendo disfrutar de aquellas cosas que me encontraba en el camino porque conforme las veía, la rapidez de la caída me las quitaba casi sin poder siquiera rozarlas con los dedos así que fui aprendiendo a frenar, a planear, e incluso, en algunos momentos conseguí casi levitar y permanecer parado unos instantes en medio de la nada.
Y así estaba cuando me crucé con otra alma perdida que , al igual que yo, caía libre, sin mirar atrás. En su caída ya llevaba muchos años y dominaba la técnica. Subía y bajaba a su antojo, se paraba y permanecía el tiempo que le apetecía en aquel lugar que, en ese momento, le hubiera llamado la atención.
Me miró, la miré y me empezó a enseñar todo lo que sabía y aprendí y disfruté y al poco tiempo nos encontramos cayendo al unísono, levitando juntos, subiendo al mismo ritmo. Me enseñó que no existe suelo en el que estrellarse, no hay bofetón final si tu no quieres porque el auténtico final es cuando dejas de caer y te empeñas en agarrarte a algún saliente buscando la seguridad y esa seguridad, una vez encontrada, descubres que es falsa.
La auténtica seguridad es seguir cayendo y disfrutando de la caída porque pierdes el miedo, no tienes que conservar un saliente ni defenderlo de las aves de rapiña como si ese saliente fuera lo único que existe olvidándote del resto del mundo.
Lo que defiendes es el derecho a caer, la libertad del aire golpeando tu cara y el irrenunciable logro de poder elegir, de renunciar a la posesión de una roca para abrazar la posesión de tu propia vida.
Gracias a la princesa de mis sueños encantados.
sábado, 23 de octubre de 2010
Tiempo sin escribir, sin dejar que los arrebatos, la pasión , los sentimientos fluyan en palabra escrita pero ha sido algo consciente, premeditado y , creo que, acertado.
No puedo permitir que nada enturbie lo que expreso, lo que mi alma pide y lucha por salir a borbotones y ultimamente mi alma, mi corazón, mis pensamientos sufrían interferencias provocadas por quien no sabe vivir, no sabe apreciar la vida, no entiende que lo más bonito, gratificante y engrandecedor es amar. Amar sin prejuicios, sin importar lo material, sin dejarse llevar por el egoísmo, las inquinas y el orgullo destructor que impide a las buenas intenciones, a la maravillosa individualidad de cada uno salir a flote y así enriquecernos unos a otros.
Soy muy afortunado, realmente afortunado porque mientrás mis demonios interiores se disparaban y descolocaban todo mi ser, mi princesa seguía estando aquí, conmigo, aguantando el chaparrón, ofreciendome y demostrando su incondicional apoyo, regalándome su sonrisa, su sentido del humor, su inteligencia, su paciencia y su amor.
Algún día, en algún momento, en algún lugar podré corresponderle como se merece y le regalaré mi satisfacción, mi tranquilidad, mi protección y por fin podré decirle : "Ahora, por fin, estoy solo para ti , sin interferencias porque nada ni nadie puede ya conseguir lo contrario".
Y, mientras tanto, seguiré siendo suyo y ella, que lo sabe, me esperará y acompañará y yo intentaré regalarle los sentidos con todo lo que tengo a mi alcance que , aún siendo poco, se que ella lo recibe como un gran tesoro.
A la princesa de mis sueños encantados.
No puedo permitir que nada enturbie lo que expreso, lo que mi alma pide y lucha por salir a borbotones y ultimamente mi alma, mi corazón, mis pensamientos sufrían interferencias provocadas por quien no sabe vivir, no sabe apreciar la vida, no entiende que lo más bonito, gratificante y engrandecedor es amar. Amar sin prejuicios, sin importar lo material, sin dejarse llevar por el egoísmo, las inquinas y el orgullo destructor que impide a las buenas intenciones, a la maravillosa individualidad de cada uno salir a flote y así enriquecernos unos a otros.
Soy muy afortunado, realmente afortunado porque mientrás mis demonios interiores se disparaban y descolocaban todo mi ser, mi princesa seguía estando aquí, conmigo, aguantando el chaparrón, ofreciendome y demostrando su incondicional apoyo, regalándome su sonrisa, su sentido del humor, su inteligencia, su paciencia y su amor.
Algún día, en algún momento, en algún lugar podré corresponderle como se merece y le regalaré mi satisfacción, mi tranquilidad, mi protección y por fin podré decirle : "Ahora, por fin, estoy solo para ti , sin interferencias porque nada ni nadie puede ya conseguir lo contrario".
Y, mientras tanto, seguiré siendo suyo y ella, que lo sabe, me esperará y acompañará y yo intentaré regalarle los sentidos con todo lo que tengo a mi alcance que , aún siendo poco, se que ella lo recibe como un gran tesoro.
A la princesa de mis sueños encantados.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Sentado en mi sillón, contemplando el horizonte que se muestra ajeno a mi existencia pero exhibiendose sin ningún rubor, me siento afortunado.
Veo vuelos de pajaros que ignorado mi presencia vuelan para mi.
Observo movimientos de nubes que sin pretenderlo organizan conciertos solo para que yo los contemple.
La suave brisa silba y me arropa aún cuando su objetivo sea otro.
Hasta el ruido de la circulación se armoniza para darme satisfacción y las máquinas perforadoras se emplean a fondo para no desentonar con el resto de la armonía.
Miro a mi alrededor y el desorden se pone sus mejores galas para yo esté a gusto.
Solo puedo dar las gracias a todos ellos por acompañarme y permitirme compartir con ellos mi felicidad, mi tranquilidad, mi satisfacción, mi alegría por estar vivo por dentro, por poder tener fuerzas y proyectos y así todo eso poder dedicarselo a ella.
Para la princesa de mis sueños encantados.
Veo vuelos de pajaros que ignorado mi presencia vuelan para mi.
Observo movimientos de nubes que sin pretenderlo organizan conciertos solo para que yo los contemple.
La suave brisa silba y me arropa aún cuando su objetivo sea otro.
Hasta el ruido de la circulación se armoniza para darme satisfacción y las máquinas perforadoras se emplean a fondo para no desentonar con el resto de la armonía.
Miro a mi alrededor y el desorden se pone sus mejores galas para yo esté a gusto.
Solo puedo dar las gracias a todos ellos por acompañarme y permitirme compartir con ellos mi felicidad, mi tranquilidad, mi satisfacción, mi alegría por estar vivo por dentro, por poder tener fuerzas y proyectos y así todo eso poder dedicarselo a ella.
Para la princesa de mis sueños encantados.
martes, 14 de septiembre de 2010
No siempre hacemos lo correcto, no siempre decimos lo que pensamos, no siempre demostramos lo que necesitamos, pero siempre esperamos que se nos entienda.
Puedo comprender que no siempre se me entienda pero me gustaría tener siempre la oportunidad de volverme a explicar y así , al menos, intentar explicar lo inexplicable.
Puedo hacer cosas absurdas, ilógicas, estúpidas y tirar piedras sobre mi propio tejado pero , por desgracia, lo hago una y otra vez, de una forma casi compulsiva , y una vez hecho no siempre se rectificar a tiempo.
¡Lo qué daría por aprender de una vez por todas!. Pero no hay manera. Ni aprendo, ni rectifico, ni arreglo mis incongruencias y por otro lado siempre me surge la duda de si realmente lo intento de verdad.
Al menos espero no hacer demasiado daño por el camino.
Puedo comprender que no siempre se me entienda pero me gustaría tener siempre la oportunidad de volverme a explicar y así , al menos, intentar explicar lo inexplicable.
Puedo hacer cosas absurdas, ilógicas, estúpidas y tirar piedras sobre mi propio tejado pero , por desgracia, lo hago una y otra vez, de una forma casi compulsiva , y una vez hecho no siempre se rectificar a tiempo.
¡Lo qué daría por aprender de una vez por todas!. Pero no hay manera. Ni aprendo, ni rectifico, ni arreglo mis incongruencias y por otro lado siempre me surge la duda de si realmente lo intento de verdad.
Al menos espero no hacer demasiado daño por el camino.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Me levanto y empiezo con ciertas rutinas que por el hecho de ser rutinas no signfica que sean ni aburridas ni que carezcan de magia.
Me preparó el café, enciendo el ordenador, doy los buenos días a mi princesa, leo las noticias, miro el cielo a través de la ventana y siempre me sorprendo haciendo planes que reconozco irrealizables pero que me produce una tremenda satisfacción el tenerlos y , de repente, todo se para a mi alrededor y me viene un pensamiento a la cabeza. Mas que un pensamiento , una pregunta.
¿Siempre ha sido así?.
Y la respuesta es inmediata : No.
No siempre y no necesito pensar mucho para darme cuenta que la causa de mi bienestar, del placer que tengo al hacer esas cosas todos los días, de hacer volar mi imaginación y disfrutar con ello es solo una.
Es ella, es la princesa de mis sueños encantados la que me permite volver a mi niñez, a mi juventud, a mi esencia. Su sonrisa, su actitud ante la vida, su amor, su dedicación , su compañía.
Hola mi princesa. Soy todo contigo.
Me preparó el café, enciendo el ordenador, doy los buenos días a mi princesa, leo las noticias, miro el cielo a través de la ventana y siempre me sorprendo haciendo planes que reconozco irrealizables pero que me produce una tremenda satisfacción el tenerlos y , de repente, todo se para a mi alrededor y me viene un pensamiento a la cabeza. Mas que un pensamiento , una pregunta.
¿Siempre ha sido así?.
Y la respuesta es inmediata : No.
No siempre y no necesito pensar mucho para darme cuenta que la causa de mi bienestar, del placer que tengo al hacer esas cosas todos los días, de hacer volar mi imaginación y disfrutar con ello es solo una.
Es ella, es la princesa de mis sueños encantados la que me permite volver a mi niñez, a mi juventud, a mi esencia. Su sonrisa, su actitud ante la vida, su amor, su dedicación , su compañía.
Hola mi princesa. Soy todo contigo.
martes, 7 de septiembre de 2010
El amor (III y final)
El amor eres tu.
El amor es una prolongación de ti mismo y amaras tal y como vivas, tal y como seas.
El objetivo del amor es poder ser uno mismo y estar al lado de una persona que , siendo ella misma, permita a los dos seguir siendo tal y como son pero de una forma compartida, unida, fundida, divertida, gratificante y plena.
Intentar cambiar al otro para que su amor se asemeje al nuestro es uno de los errores más cómunes en que todos caemos. Es un error muy común porque es muy díficil encontrar a nuestro alter ego y ello nos lleva a querer forzar situaciones, personas y sentimientos.
Si somos capaces de ir por la vida distinguiendo claramente entre amigos y conocidos ¿por qué no somos capaces de hacer lo mismo con nuestras respectivas parejas y no llamar amor a lo que es otra cosa?. Tendemos a engañarnos a nosotros mismos y el resultado es culpar al amor cuando el amor no tiene nada que ver, somos nosotros los que lo corrompemos.
He tardado 47 años en entender todo esto y reconozco que descubrirlo no ha sido un ejercicio de reflexión ni de meditación, ha sido, simplemente, la suerte de un descubrimiento casual e inesperado pero os aseguro una cosa, cuando llegó lo identifiqué al momento, sin dudas.
Si dudas es que no es y si es no lo dudas ni un instante.
A la princesa de mis sueños encantados.
El amor es una prolongación de ti mismo y amaras tal y como vivas, tal y como seas.
El objetivo del amor es poder ser uno mismo y estar al lado de una persona que , siendo ella misma, permita a los dos seguir siendo tal y como son pero de una forma compartida, unida, fundida, divertida, gratificante y plena.
Intentar cambiar al otro para que su amor se asemeje al nuestro es uno de los errores más cómunes en que todos caemos. Es un error muy común porque es muy díficil encontrar a nuestro alter ego y ello nos lleva a querer forzar situaciones, personas y sentimientos.
Si somos capaces de ir por la vida distinguiendo claramente entre amigos y conocidos ¿por qué no somos capaces de hacer lo mismo con nuestras respectivas parejas y no llamar amor a lo que es otra cosa?. Tendemos a engañarnos a nosotros mismos y el resultado es culpar al amor cuando el amor no tiene nada que ver, somos nosotros los que lo corrompemos.
He tardado 47 años en entender todo esto y reconozco que descubrirlo no ha sido un ejercicio de reflexión ni de meditación, ha sido, simplemente, la suerte de un descubrimiento casual e inesperado pero os aseguro una cosa, cuando llegó lo identifiqué al momento, sin dudas.
Si dudas es que no es y si es no lo dudas ni un instante.
A la princesa de mis sueños encantados.
lunes, 6 de septiembre de 2010
El amor (II)
Intentando profundizar en la esencia de los sentimientos, de encontrar el por qué , las causas , los motivos que nos inducen a sentir de una forma u otra llego a conclusiones del todo disparatadas, incongruentes y poco constructivas.
Me pongo como ejemplo a todo el que conozco, sus reacciones ante sus fracasos o su forma de expresar sus sentimientos, sus comportamientos ante la persona amada y sus formas de asimilar el "desengaño" y no me gusta lo que veo.
¿Es quizás que no sabemos amar?.
No creo que sea ese el problema. Empiezo a pensar que el amor como concepto no existe, al menos como concepto universal. Cada persona ama tal y como es en todo su ser. La persona egoísta, amará de una forma egoísta pero no por eso dejar de ser amor porque para que así fuera debería existir una definición clara y precisa del amor como tal.
El amor es una extensión de nuestra personalidad, somos seres necesitados de amor , de darlo y recibirlo pero el amor que a mi me llena es muy posible que no le llene a nadie más o si, pero a fin de cuentas es mi forma de amar y, como tal, es mi forma de ser.
Si no aceptaramos el amor de otra persona cuando vemos claro que su amor no tiene nada que ver con el nuestro creo que la mitad de la humanidad estaría sola pero también los que estuvieran juntos lo estarían de verdad.
Aceptamos el amor como el va al mercadillo y compra según le entra por los ojos. A veces lo más barato, a veces lo más bonito, a veces lo más original y una vez comprado y para no tener la sensación de haber tirado el dinero le da un uso que ni le llena ni le convence pero lo hace.
Hay que comprar menos compulsivamente en el mercadillo y hacerlo con más convencimiento. Y si algún día compramos algo que luego no nos convence, no nos empeñemos en usarlo solo por el hecho de haberlo comprado. Se puede regalar o entregar a alguién que si pueda hacer un uso adecuado de él.
Me pongo como ejemplo a todo el que conozco, sus reacciones ante sus fracasos o su forma de expresar sus sentimientos, sus comportamientos ante la persona amada y sus formas de asimilar el "desengaño" y no me gusta lo que veo.
¿Es quizás que no sabemos amar?.
No creo que sea ese el problema. Empiezo a pensar que el amor como concepto no existe, al menos como concepto universal. Cada persona ama tal y como es en todo su ser. La persona egoísta, amará de una forma egoísta pero no por eso dejar de ser amor porque para que así fuera debería existir una definición clara y precisa del amor como tal.
El amor es una extensión de nuestra personalidad, somos seres necesitados de amor , de darlo y recibirlo pero el amor que a mi me llena es muy posible que no le llene a nadie más o si, pero a fin de cuentas es mi forma de amar y, como tal, es mi forma de ser.
Si no aceptaramos el amor de otra persona cuando vemos claro que su amor no tiene nada que ver con el nuestro creo que la mitad de la humanidad estaría sola pero también los que estuvieran juntos lo estarían de verdad.
Aceptamos el amor como el va al mercadillo y compra según le entra por los ojos. A veces lo más barato, a veces lo más bonito, a veces lo más original y una vez comprado y para no tener la sensación de haber tirado el dinero le da un uso que ni le llena ni le convence pero lo hace.
Hay que comprar menos compulsivamente en el mercadillo y hacerlo con más convencimiento. Y si algún día compramos algo que luego no nos convence, no nos empeñemos en usarlo solo por el hecho de haberlo comprado. Se puede regalar o entregar a alguién que si pueda hacer un uso adecuado de él.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
El amor (I)
Pleno de satisfacción sonrío.
Es la culminación de toda una vida, sonreir, pero no sonreir solo con la boca y con el gesto, es una sonrisa mucho más profunda, mas intensa, más plena, más íntima.
Es la sonrisa del alma, esa sonrisa que te proporciona satisfacción , tranquilidad, paz y armonía.
Una satisfacción que pocas veces se alcanza. No hablo de la satisfacción que produce un trabajo bien hecho o la cancelación de una deuda o un triunfo concreto y, por lo tanto, efímero, hablo de la satisfacción que produce el amar y sentirte amado. Es la satisfacción de poder ir sin máscara y sin maquillaje. Es la satisfacción de sentirte pleno.
Desde que el hombre es hombre se ha hablado continuamente del amor como algo que se busca o se encuentra, algo que nos debe ser proporcionado por una tercera persona y el amor no es solo eso.
Nacemos con el amor dentro de nosotros, es parte esencial de nosotros mismos y por lo tanto no hay que buscarlo o encontrarlo, lo que ocurre es que nuestro amor es imperfecto, necesitamos el complemento del amor de otra persona que nos permita , al unirnos, poder sacar de los más hondo de nuestro ser, todo eso con lo que nacemos y tenemos ahí guardado como un tesoro.
Lo díficil , lo casi imposible , es tener la suerte de encontrar a esa persona que su amor se complemente con el nuestro y que las circunstancias nos permitan descubrirlo. Pero , insisto, no es descubrir lo que esa persona nos puede dar, es descubrir que nosotros somos capaces de sacar a la luz todo lo que llevamos dentro al tener a esa persona al lado.
Y no es solo cuestión de dar o recibir. Puedes dar hasta el infinito, recibir lo mismo y no cuajar esa unión de amores.
Si amas y eres amado, si sientes esa paz, esa satisfacción, esa armonía, todo lo demás queda en segundo plano.
Solo conozco dos amores capaces de conseguir eso y ni son excluyentes ni el uno compensa la falta del otro. Uno es el amor por los hijos y el otro es el amor con tu pareja.
Son muy diferentes tanto en el fondo como en la superficie pero, si profundizamos en ellos, las sensaciones son similares.
Y yo, tengo los dos
Es la culminación de toda una vida, sonreir, pero no sonreir solo con la boca y con el gesto, es una sonrisa mucho más profunda, mas intensa, más plena, más íntima.
Es la sonrisa del alma, esa sonrisa que te proporciona satisfacción , tranquilidad, paz y armonía.
Una satisfacción que pocas veces se alcanza. No hablo de la satisfacción que produce un trabajo bien hecho o la cancelación de una deuda o un triunfo concreto y, por lo tanto, efímero, hablo de la satisfacción que produce el amar y sentirte amado. Es la satisfacción de poder ir sin máscara y sin maquillaje. Es la satisfacción de sentirte pleno.
Desde que el hombre es hombre se ha hablado continuamente del amor como algo que se busca o se encuentra, algo que nos debe ser proporcionado por una tercera persona y el amor no es solo eso.
Nacemos con el amor dentro de nosotros, es parte esencial de nosotros mismos y por lo tanto no hay que buscarlo o encontrarlo, lo que ocurre es que nuestro amor es imperfecto, necesitamos el complemento del amor de otra persona que nos permita , al unirnos, poder sacar de los más hondo de nuestro ser, todo eso con lo que nacemos y tenemos ahí guardado como un tesoro.
Lo díficil , lo casi imposible , es tener la suerte de encontrar a esa persona que su amor se complemente con el nuestro y que las circunstancias nos permitan descubrirlo. Pero , insisto, no es descubrir lo que esa persona nos puede dar, es descubrir que nosotros somos capaces de sacar a la luz todo lo que llevamos dentro al tener a esa persona al lado.
Y no es solo cuestión de dar o recibir. Puedes dar hasta el infinito, recibir lo mismo y no cuajar esa unión de amores.
Si amas y eres amado, si sientes esa paz, esa satisfacción, esa armonía, todo lo demás queda en segundo plano.
Solo conozco dos amores capaces de conseguir eso y ni son excluyentes ni el uno compensa la falta del otro. Uno es el amor por los hijos y el otro es el amor con tu pareja.
Son muy diferentes tanto en el fondo como en la superficie pero, si profundizamos en ellos, las sensaciones son similares.
Y yo, tengo los dos
miércoles, 25 de agosto de 2010
En la penumbra
En la penumbra, casi sin luz,
con el sonido de la ciudad de fondo,
me relajo y pienso en ella,
la vivo, le hablo, la toco, la acaricio y sonrío.
No es sueño, no es ilusión, es otra dimensión del amor.
con el sonido de la ciudad de fondo,
me relajo y pienso en ella,
la vivo, le hablo, la toco, la acaricio y sonrío.
No es sueño, no es ilusión, es otra dimensión del amor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)