lunes, 20 de junio de 2016

Si en un árbol te hallaran, todas las hojas hacía ti se volverían.

Al principio buscando la forma de, a la intrusa, expulsar,

aquella que su paz ha molestado y, con sus gorgojos, enturbiado,

pero luego, pasado el susto inicial, intentando encontrar

la manera de, en sus ramas, acogerte y envolverte

y que en ningún otro árbol, jamás, te volvieras a posar.

Si las hojas tardasen en verlo, volado, ya habrás

y si muy rápido lo hicieran, igualmente, al asustarte, partirás.


Afortunado el árbol que, en su justo momento, te haya logrado enamorar .

martes, 3 de mayo de 2016

Leyendo a los auténticos maestros, a esos que escriben como los ángeles, que no tienen premios ni reconocimiento y que, seguramente, nunca lo tendrán aprendo a no dejar de aprender.
Leerlos es un placer.

No los conozco y, casi con toda seguridad, no los conoceré jamás pero cuando visito sus rincones abiertos, cuando recibo suaves caricias al leerlos, cuando termino de leer y quiero más se que , en el fondo, da igual porque lo que importa es lo que transmiten, como lo hacen y como lo recibo.

Gracias a vosotros, a los que escribís, a los que me regalaís momentos así.

lunes, 14 de marzo de 2016

Me miró y con gran ternura dijo :

- Hoy es la última vez que me ves. Cuando salga por esa puerta no habrá marcha atrás y todo estará sellado pero no estés triste, piensa que, justo antes de irme, me volveré y te dedicaré la mejor de mis sonrisas para que me recuerdes.

- ¡Es un cielo! - pensé - Va a tener el detalle de dejarme un último regalo para que nunca la pueda olvidar. Eso solo lo puede hacer alguién grande, alguién que piensa en mi bien.

Lo cumplió.

Se levantó y moviendose como solo ella sabía hacer , fue recogiendo su bolso, se puso la cazadora ajustada que nunca bajaba de la cintura para que pudiera ver lo bien que le sentaban los pantalones y al llegar a la puerta, la abrió, se giró y me dedicó la mejor, más tierna, más linda de sus sonrisas.

Que suerte tengo.

jueves, 10 de marzo de 2016

Confusión por letargos no entendidos ni explicados que se generan y destruyen con la misma rapidez con la que aletea el pájaro que busca sin cesar alguna migaja que llevarse a la boca completamente ignorante de lo que le rodea y de las múltiples interpretaciones que va generando a su alrededor con su sobresaltado vuelo.

                Confusión que viene y va, atormentando a todo aquel que intenta capturar la imagen sostenida de aquello que pierde todo su sentido si no es dentro del conjunto formado por todas las casualidades, circunstancias y movimientos que rodean y envuelven entrelazándose como una única composición sin partitura posible.


                Confusión que no existe , que no es, que solo parece.

miércoles, 3 de febrero de 2016

        Al atardecer, cuando ya el día empieza a declinar y vas abandonando para el día siguiente lo que hoy no hiciste o dejaste a medio terminar, cuando te sientas un rato esperando decidir si avanzas un poco más en alguna de esas cosas que siempre están ahí o empiezas con otra de esas que, estando también siempre ahí, hasta ahora no habías tenido ganas o tiempo de empezar, es en ese momento cuando más presente se hace si sonries o no, si te sientes contento con lo hecho o intranquilo por lo pendiente de hacer, es cuando , en la tranquila soledad, eres del todo consciente de tu estado de felicidad o de su ausencia.

          Al atardecer, cuando ya no hay ruido dentro de mi cabeza ni zumbido de moscas que me recuerden la anormalidad de mi ser, cuando la cabeza se toma un respiro y se limita a sentir, cuando se deja llevar por el recuerdo de lo vivido y el ansía por lo que queda por vivir, es entonces cuando más presente se hace lo mucho que queda por sentir, por amar, por acariciar, por dar y recibir.

          Al atardecer es cuando más cerca estoy de volver a ver mi jardín.

martes, 12 de enero de 2016

Era tarde, muy tarde para cualquier cosa. Ya no tenía ganas de intentar nada, el aburrimiento, el cansancio, el hastío la superaba.

- Hola - dijo sin ganas cuando él atravesó el umbral de la puerta.

- Hola cariño. ¡Que bien estar ya en casa!. Hoy he tenido un buen día. Han firmado los contratos sin poner ninguna pega y...

- Yo también estoy bien - interrumpió ella de la forma más seca que pudo aunque le pareció que no era lo suficiente antipática como para que se diera cuenta.

- Ah, vale, me alegro.... Como te iba diciendo, esos contratos me van a permitir hacer la ampliación que llevo años queriendo hacer, ¿te acuerdas?, esa que te dije que....

- ¡YA ESTÁ BIEN!. Estoy harta de tus contratos, de tus ampliaciones, de tus gracias, de tus zapatos, estoy harta de tí, ¿Qué tengo que hacer para que te enteres? - se dió media vuelta y empezó a caminar hacia el dormitorio.

Él , dando grandes pasos, la alcanzó y cogiendola por el brazo la giró hacia si mirandola con cara de susto - ¿Que pasa?, ¿Es que no te alegras por lo que te he dicho?, eres una egoista..... - en su cara se podía ver la furia contenida por la incompresión que ella demostraba - La verdad, no se porque te cuento nada...cualquier día me cansaré y me iré dejandote aquí con tus estupideces....

No le dejó continuar. Se soltó el brazo que estaba atrapado por su mano y empujandole con un dedo inquisidor clavado en su espalda lo fue llevando hasta la puerta y cuando ya la había atravesado le dijo - Ya está, ya te has ido y ni se te ocurra volver, ¡Imbécil!.

Rabia contenida, algún gesto de violencia cobarde y mirada de cordero degollado fue todo lo que pudo expresar. Intentó girarse del todo pero solo la cabeza pudo volver porque ella impidió al resto que lo hiciera y casi atragantandose le soltó - ¡Te arrepentirás!. Me pedirás que vuelva y yo te mandaré a la mierda. Eres una zorra desagradecida - y cogió camino hacia su coche.

Ella vió como lo arrancaba y desaparecía al final de la calle y sonrió. Sonrió con placer. Su casa volvía a ser su casa, su espacio ya era de nuevo su espacio, su vida volvía a ser su vida.

- Tengo que arreglar el jardín - pensó mientras se volvía, sin perder ni un minuto en recordar lo que acababa de ocurrir, borrando los ultimos años como si no hubieran existido - y debería pintar de nuevo el salón, este color ya me está cansando.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Recorrí una calle cualquiera, en un sitio cualquiera de una ciudad cualquiera y, al llegar al final, había olvidado qué calle era, qué sitio era, por qué estaba allí y cómo había llegado y me paré, me senté y observé.

Intentaba encontrar en las caras y gestos de la gente que por allí pasaba si a ellos les pasaba lo mismo o era solo yo el que no se encontraba pero no veía rostros de confusión, ni de sensación de perdida, ni nadie miraba a los lados buscando nada. Todos parecían caminar sabiendo hacía donde iban y por qué y eso me confundía más.

Llevaba un rato mirando con cierta angustía cuando descubrí que a mi lado estaba sentada otra persona.

Ella también miraba a la gente, a veces parecía tener mucha curiosidad por lo que delante pasaba pero, otras,  parecía desconectar y ser completamente ajena a todo lo que nos rodeaba y dudé si preguntarle, si intentar averiguar si su estancia allí era por algo parecido a lo que a mi me había paralizado o no tenía nada que ver y .... me decidí.

¿Que haces aquí? - le pregunté.

No hago nada. Solo estoy - me dijo casi sin mirarme.

Y volví a dudar. Esa era una respuesta, era la respuesta pero no sabía si había sido una elegida al azar o , de verdad, ese persona podía ser capaz de entender, de pensar, de comprender lo que la mayoría ni se planteaba ni le importaba.

La duda duró poco y continué una conversación sin fin y empecé a recordar y volvieron a mí los motivos, las razones olvidadas, volvió todo aquello que siempre estuvo en mí pero que parecía aletargado, dormido, perdido, refugiado en lo más profundo de mi ser y pude volver a caminar, a retomar las calles, cuestas, senderos, carreteras, sin importarme si ya estaban recorridos porque ya no era el camino lo importante, lo que , de verdad, importaba era con quién hacía ese camino.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Miro hacia arriba y no veo techo. Todo es inmensidad, luces lejanas y, otras, al alcance de la mano. Ninguna es más atractiva que las demás y ya no se a cuál mirar más.

En unas veo un brillo suave, calido, tranquilo y acogedor, en otras veo fuego, arrebato, furia y desasosiego, las hay que tienen un brillo oculto, tímido que no se deja mostrar y, el resto, tienen una mezcla de todas las demás mostrando , a veces, unas cosas y , en otras ocasiones, otras muy distintas.

A todas las quiero, a las conocidas y a las por conocer, a las cercanas y a las de más allá, a las fuertes e impulsivas y a las más frágiles y ocultas.

A todas quiero, a todas tendré.


miércoles, 16 de diciembre de 2015


Hay un corazón que late intentando, sus pasos a los tuyos, acompasar.

No lo consigue, tropieza, se levanta, a tu alrededor da vueltas y vuelve a tropezar.

En ocasiones corre, en otras pierde el aire, va por libre y libre no quiere estar.

Te mira, sonríe, recupera el aliento y, de nuevo, vuelve a empezar.

martes, 15 de diciembre de 2015

          La espera ha sido una de las cosas que peor he llevado a lo largo de mi vida, la falta de paciencia, tirando por la calle de en medio por no saber permanecer un poco más , por no saber estarme quieto esperando acontecimientos, por no soportar la impotencia de saber que la decisión no era solo mía.

           Y ahora, cuando ya no estaba dispuesto no ya a esperar, es que ni siquiera a mirar de soslayo. me encuentro disfrutando con ella.
   
           Bendita espera.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Abrazo las olas de ese mar que no consigo abarcar,

bebo el aire que me rodea como si ya no pudiera respirar

veo tu rostro en todas y cada una de las gotas que mojan el amanecer

y nombro tu corazón , una y otra vez, para que me oiga

para que no me olvide, para que sepa que por él respiro,

con él sueño y al que miro, sonrío y acaricio.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Es muy frágil el hilo que mantiene unido lo que es con lo que no es.

Se necesitan, no pueden vivir el uno sin el otro porque sin  lo que no es ¿Cómo sabría lo que si es que lo es de verdad? pero esa necesidad no hace su unión más fuerte, al contrario, la debilita.

Es curioso como dos entes opuestos se necesitan hasta el punto de ser uno de sus principales argumentos vitales y al mismo tiempo intentan con todas sus fuerzas romper cualquier relación entre ellos.

El día que , cualquiera de los dos, consiga su objetivo morirá con él, arrastrará a la muerte al otro y ya será tarde para rectificar.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Una palabra, un simple gesto puede ser causa del mayor de los cataclismos interiores que se pueda conocer.

¿Exagero?, si , un poco, porque un solo gesto o palabra aislado , sin continuidad ni precedentes, sin sinceridad ni sentimiento es poco más que una pelusilla que se lleva el viento pero si va bien acompañado, bien arropado, tiene fundamento y lo ves salir desde los más profundo puede ser el desencadenante de toda una cascada de sensaciones y provocar el despertar de todo lo dormido durante años....tantos años......

Millones de sonrisas que has repartido toda tu vida.

Mil sonrisas que recuerdo y sigo haciendo mias.

Una sonrisa que me regalas todos los días.

Sigue sonriendo y, yo, te seguiré llevando.


martes, 1 de diciembre de 2015

Cordura y locura de la mano van.

Ninguna gana, las dos pelean, discuten y, en ocasiones, se golpean pero inseparables siguen siendo.

No se conciben la una sin la otra porque, si locura desapareciera, la pobre cordura de tanto echarla de menos en locura se transformaría y la otra sabe que lo mismo intentaría aunque nunca lo consiguiera.

Locura admira, por inalcanzable, a cordura y esta admira a locura por su libertad, espontaneidad y falta de compromiso.

Y las dos juntitas continúan su camino, de la mano, admirándose, cuidándose pero nunca demostrándolo

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Fui al monte buscando soledad y rodeado de grillos, mariposas, ratoncillos, hormigas y todo tipo de bichos me encontré.

Volví a la ciudad esperando encontrar compañía y solo cemento, semáforos y con caras impasibles me crucé.

No  busqué, ya no quería equivocarme más y contigo, de bruces, me di, te cogí, al vuelo, con rapidez y ya ni busqué, ni encontré, ni me crucé porque solo para ti ojos tenía y , por fin, descansé.